Un buen abrigo es la prenda que más se ve y la que más se amortiza. Si lo eliges bien, te acompaña una década.
Tres cosas que mirar#
- El tejido: al menos un 70 % de lana. Pellizca la tela: si recupera la forma, bien.
- Los hombros: la costura debe caer justo en el hueso del hombro, ni antes ni después.
- El largo: por debajo de la rodilla alarga; a la cadera es más informal y más versátil.
El color#
Camel, gris medio o azul marino. Los tres combinan con casi todo y envejecen bien. El negro es seguro, pero en invierno apaga la cara.